Estrellas variables. Catálogos estelares
Las estrellas variables
Por otra parte, el descubrimiento de estrellas que no brillan de forma constante, sino que su luminosidad varía de un modo más o menos regular, generó la necesidad de crear una nomenclatura que distinguiese estos astros de los demás.
Las estrellas variables se denominan con letras latinas mayúsculas seguidas del genitivo de la constelación de pertenencia. Ejemplos de esta denominación son YZ Ceti de la constelación de Cetus, y R Hydrae de la constelación de Hidra. Por tanto, hay otras diferencias respecto a la denominación de Bayer.
La primera estrella variable descubierta en una constelación no se designa con la letra A sino con la letra R, seguida de la S, y así sucesivamente. La letra A se utiliza después de la letra Z. Una vez agotadas las letras del alfabeto, se vuelve a empezar con la RR, seguida de la RS, y así sucesivamente.
Nombres antiguos en la actualidad
Con la revisión de los límites de las constelaciones realizada por la Unión Astronómica Internacional (UAI) durante la primera mitad del siglo XX, algunas estrellas que en la antigüedad habían sido atribuidas a una constelación concreta pasaron a formar parte de su constelación vecina.
A pesar de estos cambios de limitación, se optó por mantener los nombres históricos. De este modo nos encontramos con casos como el de la estrella 10 Ursae Majoris, (10 UMa), que como sugiere el nombre, formaba parte de la constelación de la Osa Mayor. En la actualidad, esta estrella pertenece a la constelación del Lince.

Los modernos catálogos estelares
A día de hoy, los potentes telescopios permiten observar estrellas muy débiles. Por esta razón, el trabajo de inventario de estrellas se vuelve más arduo, obligando a los astrónomos a asignar siglas menos poéticas que los nombres antiguamente atribuidos a los astros más luminosos.
Se han elaborado catálogos que listan todas las estrellas visibles hasta una cierta magnitud. A esta familia pertenecen los catálogos siguientes: Catálogo Henry Draper (HD), Bright Star Catalogue (BS), el Catálogo SAO del Smithsonian Astrophysical Observatory y el Catálogo Hipparcos de la ESA. En ellos, las estrellas se nombran por las siglas del catálogo seguida de un número.
Por ejemplo, reposamos algunos de los nombres de la estrella polar. Su nombre propio es Polaris; según la denominación de Bayer es Alfa Ursa Minoris (α UMi); según la denominación de Flamsteed es 1 UMi; según el Catálogo Henrry Draper es HD 8890; y según el Catálogo Hipparcos es HIP 11767.
Este método sin duda es un poco frío y mucho menos fascinante que el uso de nombres como Antares, rival de Marte, o Fomalhaut, la boca del pez, pero sería difícil asignar y recordar millones de nombres propios.
δ Ser = 13 Ser = HIP76276 = HD138917 = HR5788
λTau = 35 Tau = HIP18724 = SAO 93719 = HD 25204 = HR 1239
ε Tau = 74 Tau = HIP 20889 = SAO 92954 = HD 28305 = HR 1409