Nebulosas de Emisión
Existen tres clases de nebulosas: las nebulosas de Emisión, las nebulosas de Reflexión y las nebulosas Oscuras.
Una nebulosa de emisión emite radiación en virtud de la ionización del gas que la compone.
El mecanismo excitatriz más común es la presencia cercana de una o varias estrellas calientes; la energía recibida de la estrella se difunde en forma de radiación, con un espectro marcado por líneas brillantes del hidrógeno.

Entre estas nebulosas pueden citarse las regiones HII (excitadas por estrellas masivas y jóvenes), o las nebulosas planetarias (generadas en torno a una enana blanca caliente).
El color rojo característico de muchas de estas nebulosas es debido, justamente, a la línea H-alfa del hidrógeno.
Un ejemplo de nebulosa de emisión es la famosa nebulosa de Orión (M42), ubicada a unos 1300 al. formada por gases que rodean a una estrella múltiple (conocido como el Trapecio) y se excitan con la energía de esta.

















