Primer eclipse total en la Península desde 1905
Almerimar · Castillo de Guardias Viejas · Almería
hasta el máximo · 20:38 hora peninsular
Lo que está en juego
Baja despacio. Lo que ves es el cielo del poniente almeriense, con el Sol descendiendo hacia el Mediterráneo.
Desplázate
La trampa
Desde Almerimar el Sol quedará cubierto al 96 %. Suena a casi todo, y no lo es: el 4 % que asoma sigue siendo unas diez mil veces más brillante que la corona. Ese resto de luz basta para que no aparezcan ni las estrellas ni el halo. La totalidad no es el final de una escala: es otro fenómeno.
Queda un arco finísimo de fotosfera. El cielo se vuelve plomizo y la luz, extraña, pero sigue siendo de día. Las gafas no se quitan en ningún momento.
Desaparece el disco y aparece la corona: filamentos de plasma a un millón de grados. Salen las estrellas, cae la temperatura y los pájaros se callan.
Capítulo 1 · La ciencia tras la sombra
La Luna pasa entre la Tierra y el Sol una vez al mes, y sin embargo casi nunca ocurre nada. La razón es que su órbita está inclinada 5,15° respecto a la de la Tierra: la mayoría de las veces su sombra pasa por encima o por debajo de nosotros, y se pierde en el vacío.
Solo cuando la Luna cruza uno de los dos puntos en los que ambos planos se cortan —los nodos— la sombra acierta. Entonces proyecta sobre la superficie una umbra de apenas 150 a 200 kilómetros de ancho que barre el planeta a más de 2.000 km/h.
Mecánica celeste
Pasado ese plazo —6.585,32 días— el Sol, la Luna y la Tierra recuperan casi la misma alineación y se repite un eclipse muy parecido. Los babilonios ya lo sabían, y es la razón por la que hoy podemos predecir un eclipse con siglos de antelación.
Lo que el Saros no repite es el lugar. Y la culpa es de esas 8 horas sobrantes: mientras la geometría del cielo vuelve a su sitio, la Tierra sigue girando un tercio de vuelta más. La sombra cae 120° al oeste.
2026 · la franja cruza España
Historia
El 28 de mayo del 585 a. C., medos y lidios llevaban años combatiendo en Asia Menor cuando el Sol desapareció del cielo en mitad de la batalla. Aterrados, ambos ejércitos depusieron las armas allí mismo.
Lo asombroso llegó después: Tales de Mileto lo había predicho. Fue el primer ser humano del que tenemos constancia que anticipó un eclipse con cálculo, y no con augurios.
El 29 de mayo de 1919, desde la isla de Príncipe, Arthur Eddington midió cuánto se desviaba la luz de unas estrellas lejanas al pasar junto al Sol. Cuadraba con la Relatividad General: la gravedad curva el espacio-tiempo, y con él la luz.
Solo pudo medirse gracias a la totalidad. Sin el disco solar tapado, esas estrellas son invisibles: es el único momento en que se pueden ver estrellas pegadas al borde del Sol.
Trayectoria
No es solo 2026. España entra en una racha que no tiene precedente moderno: tres eclipses en tres veranos consecutivos, dos de ellos totales.
Cruza A Coruña, Burgos, Zaragoza y Valencia. Al atardecer, con el Sol casi en el horizonte.
Un segundo eclipse total recorre España por una trayectoria más meridional, esta vez a media mañana.
La Luna queda demasiado lejos para tapar el Sol entero y deja visible un anillo de luz alrededor de su silueta.
Minuto a minuto desde Almería
Esta es la particularidad que lo hace irrepetible aquí: el eclipse no acaba a la vista. A las 21:05 el Sol se mete en el mar todavía mordido, y el final teórico de las 21:29 ocurre ya bajo el horizonte. Mueve el control para recorrerlo.
Máximo del eclipse. 96 % del disco cubierto, a 4,4° de altura. Es el instante que hay que fotografiar.
Qué buscar
Fragmentos de luz que se cuelan por los valles del relieve lunar y forman un collar de puntos brillantes, justo antes y justo después de la totalidad.
La última perla de Baily, sola, sobre el aro de la corona. Es la señal de que la totalidad empieza en cuestión de segundos.
Entre 5 y 10 °C en pocos minutos, con cambios bruscos de viento y humedad. Se nota en la piel antes que en el cielo.
Los pájaros buscan sus nidos y el campo se queda en silencio. Durante unos minutos, la fauna entera cree que ha anochecido.
Antes de mirar
Aquí el eclipse es parcial de principio a fin: siempre habrá fotosfera descubierta. La regla de retirar el filtro vale solo dentro de la franja de totalidad y solo mientras dura.
Solo gafas con filtro solar homologado. Las gafas de sol convencionales, los negativos y los cristales ahumados no protegen.
La retina no tiene receptores de dolor. La quemadura se produce en segundos y se descubre horas después, cuando ya no tiene arreglo.
Telescopios, prismáticos y cámaras llevan el filtro en el objetivo, nunca en el ocular: ahí la luz concentrada lo funde.
La emoción del momento hace bajar la guardia justo en los instantes críticos. Un adulto por cada niño, y las gafas puestas.
El sitio
Con el Sol a 4,4° de altura, cualquier cosa que se levante por el oeste —una loma, un edificio, una fila de invernaderos— tapa el eclipse entero. La elección del lugar deja de ser un detalle y pasa a ser la condición.
Almerimar mira al oeste sobre mar abierto. No hay nada entre el observador y el punto por donde el Sol se hunde.
El castillo se construyó para vigilar el Mediterráneo de incursiones berberiscas. Su terraza elevada da 180° de horizonte marino.
El grupo cubrió aquí el parcial del 29 de marzo de 2025. Los equipos, los filtros y los emplazamientos están probados.
La misma noche
El 12 de agosto es también el máximo de las Lágrimas de San Lorenzo. La coincidencia no es menor: para que haya eclipse solar la Luna tiene que estar nueva, así que esa noche no hay luna que estropee el cielo.
Eclipse al ocaso y la mejor lluvia de meteoros del año unas horas después, sobre el mismo mar y desde el mismo sitio. No vuelve a cuadrar.
Una noche que empieza con el Sol apagándose en el mar y termina contando estrellas fugaces.12 de agosto de 2026 · Almerimar
Cuenta atrás
El Sol se pondrá mordido sobre el Mediterráneo y no volverá a hacerlo así en lo que nos queda de vida. Solo hay que estar mirando al oeste, con las gafas puestas.
Almerimar · Castillo de Guardias Viejas · Almería
Datos de horarios y cartografía: Observatorio Astronómico Nacional · IGN